El homófobo Reig Pla ataca de nuevo

ReigPlaJuanAntonio

El señor Reig Pla es un ignorante supino.
Por no llamarlo imbécil, según la definición de la RAE.
Porque su fijación con las feministas y los gays, a los que acusa de algo tan científico (con reminiscencias del nazismo) y poco probable como «infectar» los partidos políticos, demuestra que es un alelado y que anda muy escaso de razón… y sobrado de víscera doctrinal.

Él y los que son como él sí que son un lobby feroz (y sin caperucitas), que se cabrean hasta pegar patadas irracionales y cargadas de malignidad cuando algo no sale como tenían previsto en sus planes divinos, que no humanos.

En fin, Reig Pla, el obispo de Alcalá, es, si me lo permiten, la encarnación del maligno. Y he de reconocer que, a mí, me sorprende y hasta me gusta escucharle decir tantas imbecilidades porque eso me demuestra que la inventiva y la creatividad humana son como los caminos del señor, inescrutables. Lástima que no dedique toda esa energía a cosas más interesantes, sociales y productivas.
O al menos que deje a los gays y a las feministas radicales (que ya no quedan, por si no lo sabía), en paz. Que meterse con ellas ya no es tendencia. Y el silencio, sí.

OTRAS ACTUACIONES ESTELARES DE REIG

No es la primera vez que su sed de protagonismo le empuja hasta el abismo de unas posturas radicales (lo suyo si que es radicalidad, y no lo de las feministas) y de espíritu talibán. Por ejemplo, en el 2012, en una homilía, insultó a los homosexuales y a las mujeres que abortan, y un día de abril de 2013, me amargó el desyuno… “En la vida oirá de mi boca hablar de homosexuales, es una palabra que no empleo”, dijo Reig entonces. Esa palabra, ha pretendido puntualizar, significa “igualdad” —homo— y “diferente” —sexual—, y que “unir en una misma palabra igualdad y diferencia es una batalla política, no cultural”. Vaya lío.

 

 

 

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Chicago se rinde a la poesía

Un poNepantlaco de poesía siempre viene bien. Para dibujar un paréntesis de silencio, de saliva o de gritos y tacto.
El pasado 4 de septiembre se presentó en Chicago, el primer numero de la revista

Una invitación a leer poesía y, por qué no, a ser poetas.
Una muestra de lo que podéis encontrar en sus páginas es el poema Prometí nunca hacer drag, de Darrel Alejandro Holnes.
Prometí Nunca Hacer Drag
Te gusté tan
recto
como un hombre
enamorado de otro hombre podría ser.
Pero también amabas a las mujeres,
como sus espaldas se ensanchan
al aparecer las caderas, como sus cuellos se
mecen cuales cisnes
bebiendo agua cuando
llaman tu nombre, su cabello largo
acariciando tu cara al despertar en el nido
creado en tu pecho, la mañana siguiente.
Y aquí estoy, usando la peluca que hice
a imagen de las rubias que preferías
pero nunca podrías amar. Aquí estoy
ap
licando delineador sin planes algunos
de lagrimar.
Yo nunca lo amaré
otra vez,
anuncio decidido al espejo
mientras golpeo con polvos mi cara
hacia la sumisión; como si se pudiera salir
de los brazos del héroe sin caer de nuevo al peligro.
Hoy, por primera
vez, bailo para salvarme,
convirtiéndome a la vez en la única mujer que
nunca tendrás. Hoy, en el bar Esta Noche,
en el Lower East Side, soy distancia. Antes, lo más cerca
que estuve de hacer drag fue al ser coronado
Rey de la Graduación, pero escogí en
cambio la tiara
de la Reina; zirconia cúbica de alguna manera más real
que la corona acartonada del Rey.
Hoy, soy Diamante, extravaganza eleganza,
una hembra cantando luz acompañando a Whitney,
declarándome la Queen of the Night, dándote
that stuff that yo
u want,
meneando
that thing that you need
sashay
shantae
strut
shimmy
brillando en el escenario,
haciendo moverse a la gente de manera indecente
al ritmo marcado por el cetro en mi mano. Un rey, que es
una reina tan poderosa que rompe las leyes naturales;
lycra color de mi piel y leggings que me ocultan donde no
brilla el sol. Un corsé de cordones negros
cubre la costilla ausente pero deja salir colgando lo suficiente
para deslumbrar y sumergirme en el aplauso del público
que ama a este hombre vestido de
mujer, hombre
vestido de hombre amujerado, hombre vestido
de suficientemente hombre para transformarse.
Hombre transformado, hombre superado,
hombre no más.

Gambia, récord en homofobia

¿Gambia? Si hace unos meses era mejor casi ni mencionarlo si eres persona LGTB por ser uno de los 22 peores destinos para los gays, lesbianas y trans del planeta, según la campaña “Don’t go there” (No vayas allí) de COLEGAS, ahora es preferible borrarlo de tu mapamundi viajero (aunque no del solidario).

640px-Gambia_President_Yahya_Jammeh

No es extraño. La homosexualidad está penada en Gambia desde el año 2005 con hasta catorce años de prisión en virtud de una ley que fue extendida a las mujeres. Además, hace unos meses su presidente Yahya Jammeh (en la foto), comparaba a los gays con alimañas peores que los mosquitos de la malaria y, no contento con esta absurda y salvaje comparación, prometía su exterminio.

Y lo va a hacer, porque acaba de aprobarse un proyecto de ley que permite a las autoridades castigar con cadena perpetua a los que denominan delincuentes en serie. En esta categoría se incluyen a personas con VIH, aquellas que sean sospechosas de mantener relaciones íntimas con otras de su mismo sexo (lo que denominan homosexualidad agravada), aquellas que tengan relaciones sexuales con menores de 18 años, discapacitados y drogadictos.El nuevo borrador del proyecto de ley se parece mucho a la Ley antigay de Uganda que fue rechazada por los legisladores hace un mes. El único paso pendiente para su puesta en marcha es la ratificación del presidente, un dictador que tomó el poder en un golpe de Estado en 1994.En fin, mejor no ir, aunque si queréis saber lo que pasa en África, os recomiendo el libro de Marc Serena “¡Esto no es africano!”.Me pregunto cuánto tiene que ver en este proceso de persecución el lobby evangelista de EEUU que ha llegado a África dispuesto a quedarse.